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Ya no se lleva el verde, ahora la Economía es Azul

 

Sí, la economía puede ser de colores y ahora es azul.

Comenzó siendo verde pero no era suficiente, en este mundo cada vez más global se ve la necesidad de hacer un uso sostenible de los recursos, Gunter Pauli, este economista belga, va más allá y crea la teoría de la Economía Azul donde se realiza un aprovechamiento por completo de dichos recursos relacionándose estrechamente con el mundo marino.

En la actualidad está enfocado en este sector emergente impulsando proyectos innovadores como el cultivo de algas. Se extiende por toda la geografía española, de norte a sur, desde Galicia a Canarias, apostando por la biotecnología logrando el cultivo de diversas especies, un cultivo que no depende del agua dulce, un bien tan apreciado hoy en día.

Nos acompañan todos los veranos pero ni nos imaginamos los fines tan diversos que su explotación nos ofrece: desde la alimentación pasando por la agricultura hasta el sector cosmético, sin olvidarnos de su uso como biocombustible.

Aunque resulte novedoso su uso en la alimentación no es tan reciente como nos podemos imaginar ya que el agar-agar se utiliza como espesante en la industria alimentaria desde hace tiempo. Se consideran un alimento de gran valor nutricional pero hay que tener un especial interés por su contenido de yodo y arsénico que, dependiendo del tipo de alga, en ocasiones no son tolerables para el organismo. Por ello, la Comisión Europea recomienda (ver) la colaboración por parte de las empresas productoras con fines alimentarios a través del control de la presencia de arsénico, yodo, plomo y mercurio, entre otros, debido a que no existen contenidos máximos salvo los que figuran en el ReglamentoCE nº1881/2016 en relación a complementos alimenticios.

Su uso en la agricultura mediante la formulación de nuevos productos a base de extractos de algas es un hecho, se obtienen mayores rendimientos estimulando el crecimiento vegetal, observando cierta resistencia a heladas, plagas y enfermedades.

Otro sector que se suma a esta moda es la cosmética, incorporan sus principios activos en sus productos ofreciendo tratamientos hidratantes, tonificantes y anticelelulíticos.

Las algas, un recurso insospechado de mil usos…

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